MÁS ALLÁ DEL TRASTERO (2ª PARTE)

EL MÁS ALLÁ DEL TRASTERO (2ª Parte)

Muebles que no te gusten o estés pensando en deshacerte de ellos.

Para conservar un mueble de época 

  1. Revisar que no tenga polilla.
  2. ¿Cómo? Observar que no tenga agujeros pequeñitos ni lunares. Si los detectas, pégale un poco al mueble y si sale una especie de arenilla, la polilla sigue viva.
  3. Que todo funcione, que tenga todas las piezas.
  4. Para su limpieza habitual pasar un paño húmedo de agua periódicamente y una vez el año darle algún producto para madera adquirido en droguería o cera incolora.

Si está muy deteriorado hay ralladuras, pérdida de color,  ha saltado el barniz, se ha quitado parte de la chapa, hay polilla o carcoma, faltan piezas, no abren bien los cajones…

En ciertas ocasiones será necesario restaurar objetos que tras una mirada rápida parecerá no necesitarlo. El proceso de diagnóstico revela la presencia de un profesional. 

 

DECORAMOS UN MUEBLE CON LA TÉCNICA DEL DECAPÉ 

Es una técnica que se basa en extraer capas de pintura. Se recomienda no usar solventes, pues la madera los podría absorber y resultar maltratada.

  1. Cuidadosamente, pero con firmeza, con una cuña levantar la pintura del mueble en dirección de las vetas.
  2. Una vez expuesta la madera, se lija para que quede lisa. Se le quita el polvo con un pincel y/o trapo.
  3. Se sella con pintura blanca o del color que selecciones. Dejar secar totalmente.
  4. Pintar con el color que elijas.
  5. Lijar para que quede asentado
  6. Volver a pintar y extraer con lija los acabados.

“Se puede optar por dos o tres fondos de distintos colores y marcar más o menos los detalles. A veces un error propone jugarse la pieza. Por lo que es conveniente que lo haga un experto o profesional.

Los muebles decapados gustan por frescos y porque poseen un aire antiguo muy apreciado hoy en día. La madera se oculta bajo varias capas de pintura o yeso, aunque suene raro, da como resultado piezas sorprendentes.Algunos, en concreto aquellos decapados en blanco, son originarios de Francia y comenzaron a fabricarse en el siglo XVIII, durante el periodo llamado rococó francés. Hace más de dos siglos que se decapa la madera. Hoy, la pasión por lo artesanal ha revivido este original acabado.

ESTILO RÚSTICO

Los muebles rústicos destacan por su aire antiguo o envejecido, así como por el uso de materiales nobles y naturales poco tratados, como la madera con acabados a la cera o al aceite y las fibras vegetales. Perfectos para casas de campo, pueden resultar simples o sofisticados, según los complementos.

SABOR DE AYER la personalidad del mueble único y elaborado artesanalmente es el gran acierto de los salones de aire rústico, que reflejan una forma de entender la vida, que busca recuperar el sabor de la tradición y rodearse de objetos ¨vividos¨. La madera maciza es el material por excelencia, ya que envejece con estilo, junto a la forja de hierro.

AIRE PROVENZAL, a menudo empleado como sinónimo de rústico, el estilo provenzal posee determinados matices que lo hacen más liviano y luminoso. Frente a los muebles macizos de fuerte peso visual, propone piezas más ligeras, aunque siempre con un toque artesano. También es más colorista, ya que apuesta por estampados frescos y vivos.

PERSONALIZADO eminentemente práctico, aunque sin por ello olvidar el confort, el estilo rústico combina bien tanto con elementos de estilo clásico y refinadas antigüedades como con piezas exóticas de aire colonial, por lo que resulta muy versátil y fácil de renovar.

Upcycling: transformar residuos en objetos de valor

Cada vez más consumidores, artistas y empresas practican el “supra-reciclaje”, que consigue originales objetos de uso diario.

El “upcycling” o “supra-reciclaje” transforma un objeto sin uso o destinado a ser un residuo en otro de igual o mayor utilidad y valor. Los consumidores logran nuevos productos y se ahorran dinero. El medio ambiente también lo agradece: los residuos y el gasto de materias vírgenes se reducen y se da una vida más larga a los objetos que han quedado en desuso y actualmente son muy apreciados para la decoración.

El “supra-reciclaje” combina dos de las tres primeras “erres del ecologismo”: reduce el consumo de nuevos productos y materias primas y las reutiliza: los objetos logran una segunda vida, diferente e incluso mejor a la original. El límite lo pone la imaginación de cada persona.

Con el “supra-reciclaje” los objetos logran una segunda vida, diferente e incluso mejor a la original

En la imagen derecha, una mesita de centro con un soporte de forja hecho a medida, para el antiguo brasero de latón con sobre de cristal redondo. Hacen una lujosa pieza única y funcional.

El ingenio y la capacidad creativa son esenciales para sacarle el máximo rendimiento al “upcycling”. Por ello, cada vez más artistas y empresas han incrementado el uso de este sistema, en algunos casos con llamativos y cotizados productos.

Para más información podéis consultar esta web, también podéis contar con asesoramiento de profesionales como uno de nuestros gremios amigos INSADECO.

Nos vemos en la próxima entrega…